Terapia individual


La terapia es demasiado valiosa para utilizarla sólo con los enfermos”

 Fritz Perls


La terapia individual se lleva a cabo desde la calidad de contacto entre terapeuta y cliente.

 

Las sesiones individuales son recomendables para todas las personas, y para todos los temas, puesto que no hay "problemas pequeños" ya que hasta el contratiempo más insignificante puede sentirse como un gran problema si la persona no puede o no sabe cómo afrontarlo, se siente sin solución y lo vive con ansiedad, dolor y sufrimiento. 

 

Para plantearse una sesión individual no hace falta esperarse a que la situación se vuelva crítica y en alerta roja. Es perfectamente válida y justificable y hasta recomendable utilizarla para solventar y liberar los nudos y retos emocionales que vivimos día a día y en los cuales hay veces que no sabemos bien dónde nos hemos perdido o no vemos una parte de la situación que nos impide encontrar la solución óptima para nosotros. Así, al ir trabajando aquellas situaciones que nos van surgiendo evitamos llegar a un punto donde el dolor, el sufrimiento, la rabia, el miedo y la tristeza se vuelven tan intensos y extremos que se paraliza nuestra vida hasta que conseguimos deshacer la gran madeja emocional.

 

Por tanto, no hace falta esperar a que todo esté en un volumen de caos alto para decidir plantearse la terapia como una opción y/o solución de emergencia. Aunque no hay cultura de ello, para las emociones también se aplica el refrán de: "Más vale prevenir que curar". Si te aprecias, te cuidas y te respetas, no te permitas llegar al límite.  


Cómo es una sesión

Durante la primera sesión miraremos cuál es la demanda que el cliente trae a consulta, haremos un test previo para tener un diagnóstico más preciso de la situación y según sea el tema, usaremos la técnica más apropiada para ese momento y proceso. 

 

Partiendo siempre de una metodología gestáltica, se acompañará al cliente a través de diversas técnicas para incrementar conciencia sobre su tema y así que descubra los mecanismos que en este momento le impiden encontrar la solución por sí mismo, nutriendo aquellos aspectos y campos de su personalidad que puedan haber quedado en segundo plano para que así sea la versión más completa y feliz de sí mismo. 

 

Este primer encuentro es una primera toma de contacto para que tanto el cliente como el terapeuta evalúen cómo se sienten trabajando juntos, pues en este estilo terapéutico el sentirse seguro/a y sentir confianza en la relación terapeuta-paciente es de vital importancia. Así el cliente puede decidir si desea comenzar un proceso terapéutico acompañado por ese terapeuta en particular, y el terapeuta evaluar con mayor precisión la ruta óptima a seguir en cada caso particular.